El Efecto Mandela
Imagina que ves un artículo que, por fin, te refresca la memoria sobre una famosa serie de dibujos que te encantaba ver de pequeño. No recordabas su título, ni mucho de lo que pasaba, pero sí que los personajes eran conejos samuráis y que había una escena en la que el protagonista debía probar su valía partiendo en mil pedazos una zanahoria. ¡Por fin alguien da respuesta a eso que te habías preguntado por tanto tiempo!
Ahora imagina que todo eso es mentira, que ha sido un falso recuerdo que te ha provocado la sugestión de un bromista que subió un pequeño clip y unos cuantos productos de merchandising falsificados. ¿Cómo puede ser que incluso hayas recordado algunos segmentos de una serie que ni siquiera existe?
Eso es lo que llevan preguntándose un tiempo varios foreros de grupos como Reddit o Forocoches a raíz del descubrimiento del Efecto Mandela. El origen de este fenómeno data del 2010, y los agujeros en nuestra memoria colectiva que esta gente ha ido descubriendo te pueden dejar con la boca abierta.
Lo bueno de este fenómeno es que, gracias a su vida en Internet, ha ayudado a que los ejemplos del efecto se extiendan a miles de anécdotas grupales y personales. Y también a que un montón de gente empiece a buscar las explicaciones en áreas alejadas del terreno científico. Porque, ¿y si se tratase de una conspiración?
Entre las posibles justificaciones al efecto Mandela, en una de sus páginas oficiales lo achacan a un fenómeno cuántico por el cual al parecer la conciencia es capaz de viajar por distintos universos paralelos y las personas que experimentan estos recuerdos podrían no estar en su universo de origen.
Teorías aledañas a esta sugieren que la conciencia humana se mueve por reglas y leyes del universo cuántico y que por eso tener recuerdos de otras realidades, de mundos paralelos, es posible. Es decir, que existen realidades paralelas muy similares entre sí pero que dejan pequeños puntos de error que nos hacen sentir incómodos al descubrirlos. Para otros, el mundo es un software, y el Efecto Mandela son los glitches que nos dan la pista del sistema en el que vivimos. Son fallos en Matrix, vaya.
Por supuesto, todo podría ser un complot del Gobierno, especialmente en los recuerdos históricos. Tal vez sea la CIA la que ha añadido a posteriori a otras dos personas en el coche de JFK, todo para que nunca conozcamos La Verdad.
Hay quién le está echando la culpa al acelerador de partículas y al CERN.
Ahora imagina que todo eso es mentira, que ha sido un falso recuerdo que te ha provocado la sugestión de un bromista que subió un pequeño clip y unos cuantos productos de merchandising falsificados. ¿Cómo puede ser que incluso hayas recordado algunos segmentos de una serie que ni siquiera existe?
Eso es lo que llevan preguntándose un tiempo varios foreros de grupos como Reddit o Forocoches a raíz del descubrimiento del Efecto Mandela. El origen de este fenómeno data del 2010, y los agujeros en nuestra memoria colectiva que esta gente ha ido descubriendo te pueden dejar con la boca abierta.
El Mandela que (nunca) murió en la cárcel, los títulos cambiados
Efecto Mandela es un término que acuñó la bloguera Fiona Broome hace unos años. Como ella misma contaba, había mucha gente a su alrededor, incluida ella misma, que recordaba haber visto por televisión exactamente el momento en el que Nelson Mandela murió en la cárcel. El funeral en su honor, y todo lo demás. En realidad, Mandela sobrevivió al presidio, y vivió algún tiempo fuera de él antes de fallecer.
Pero por mucho que le digas a los convencidos de que eso es así, de que su memoria podría haberles jugado una mala pasada, a muchos les cuesta asumirlo. Lo vieron “con sus propios ojos”.
Efecto Mandela es un término que acuñó la bloguera Fiona Broome hace unos años. Como ella misma contaba, había mucha gente a su alrededor, incluida ella misma, que recordaba haber visto por televisión exactamente el momento en el que Nelson Mandela murió en la cárcel. El funeral en su honor, y todo lo demás. En realidad, Mandela sobrevivió al presidio, y vivió algún tiempo fuera de él antes de fallecer.
Pero por mucho que le digas a los convencidos de que eso es así, de que su memoria podría haberles jugado una mala pasada, a muchos les cuesta asumirlo. Lo vieron “con sus propios ojos”.
Los ejemplos del fenómeno pueblan las redes, especialmente desde agosto de 2015, momento en el que el término ha empezado a extenderse. En las comunidades anglosajonas hay especial controversia por una antigua serie infantil que todos veían y que, para su sorpresa, no se llamaba "The Berenstein Bears", sino "The Berenstain Bears", con "A". Miles de personas se indignan ante este cambio en su nomenclatura, y por mucho que rebuscan en sus cintas antiguas, no encuentran justificación a que todos ellos estén de acuerdo con que se escribía con "E".
¿Y tú? ¿Viste la retransmisión de la plaza de Tiananmen? Sí, aquel hombre que se puso delante de los tanques como señal de paz. Pues según varios espectadores del hecho, el tanque acabó arrollando al hombre chino, pasando por encima de él y dejando incluso un charco de sangre. Para sorpresa de estos espectadores, cualquier vídeo en Youtube muestra cómo el tanque se detuvo ante el hombre durante un largo rato antes de que otros civiles se llevaran consigo al manifestante, intacto.
Una cosa: ¿cuánta gente iba en el coche de Kennedy cuando le asesinaron? No, no eran cuatro personas, aunque lo recuerdes así. Eran seis.
Mundos paralelos y realidades virtuales
Lo bueno de este fenómeno es que, gracias a su vida en Internet, ha ayudado a que los ejemplos del efecto se extiendan a miles de anécdotas grupales y personales. Y también a que un montón de gente empiece a buscar las explicaciones en áreas alejadas del terreno científico. Porque, ¿y si se tratase de una conspiración?
Entre las posibles justificaciones al efecto Mandela, en una de sus páginas oficiales lo achacan a un fenómeno cuántico por el cual al parecer la conciencia es capaz de viajar por distintos universos paralelos y las personas que experimentan estos recuerdos podrían no estar en su universo de origen.
Por supuesto, todo podría ser un complot del Gobierno, especialmente en los recuerdos históricos. Tal vez sea la CIA la que ha añadido a posteriori a otras dos personas en el coche de JFK, todo para que nunca conozcamos La Verdad.
Hay quién le está echando la culpa al acelerador de partículas y al CERN.
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